La fotografía es la máquina del tiempo con la que
fotografias el presente para ver el pasado en el futuro.

lunes, 27 de abril de 2009

Tirma-Tifaracal

Ruta: Tirma - Montaña de La Cueva del Humo
La Finca de Tirma, propiedad del Cabildo de Gran Canaria, se extiende desde los grandes acantilados costeros del Andén Verde, hasta las cimas de Artenara, atravesando la Cuenca del Risco de Agaete, entre Tamadaba, al norte y Altavista al sur.


Con sus más de 1300 hectáreas, está cubierta principalmente de pinar, que se expande en todas sus direcciones, recorriendo una zona montañosa baja, pero en algunos puntos muy escarpadas y que sirven de lomos divisorios a los principales barrancos que atraviesan la finca junto a sus tributarios; los más conocidos son los de Guguy Grande, Guguy Pequeño, Hoya del Laurel y Pino Gacho. La mayoria desembocan en el Barranco del Risco, que queda, en parte, fuera de la reserva.

Todos estos barrancos nacen en las zonas más altas de Tirma, en su confluencia con el Macizo de Tamadaba al norte y se caracterizan por ser cortos, muy encajonados, profundos y de laderas tremendamente escarpadas. Sus lomos divisorios son altos, arriscados y en su mayoria poseen laderas de inclinación muy acusada, recubiertas por el pinar y formando hoyas (pequeñas cuencas profundas), por donde discurren algunos de los tributarios de los barrancos principales.

La finca está delimitada al norte por el gigantesco escarpe de Faneque, al oeste, por el acantilado del Andén Verde, al sur por la Montaña de Tirma, la de Cueva del Humo y los barrancos que desembocan en La Aldea y al este por el Pinar de Tamadaba - Altavista.
El itinerario a seguir bordea la Montaña de La Cueva del Humo, una formación que se eleva 900 metros en la estribación final y más baja del Macizo de Altavista en su llegada a San
Nicolás.

El monte es muy llamativo, ya que, aparte de ser la zona más elevada, antes de que el Macizo de Altavista se desmorone definitivamente sobre el gran valle, destaca su caracteristico colorido, debido a la formación azulejos presente en sus desniveladas laderas.
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KILÓMETROS: 10 Aprox.
DURACIÓN: 4 - 5 H.
ESTADO DEL SENDERO: Bueno en todos los tramos
DIFICULTAD: Baja
RESISTENCIA PARA INICIADOS: Baja
RESISTENCIA PARA PRINCIPIANTES: Media
TIPO DE RUTA: Puede hacerse en circular o comenzar en un punto y finalizar en otro diferente
COMIENZO Y FINALIZACIÓN: Entrada oeste de Tirma
TRAMOS AÉREOS: No (excepto si se toma el andén superior de la Montaña de La Cueva del Humo).
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El inicio arranca en el acceso, desde el Andén Verde, a Tirma, a través de una aérea pista de tierra, que serpentea en ascenso entre los acantilados, dejando al sur la Montaña Sagrada de Tirma, con mucha historia aborigen.
El conducir este tramo puede impresionar, debido a las imponentes caidas q
ue se ofrecen a la izquierda.

La via finaliza en la entrada cerrada con cadena a la finca; solo con un permiso especial de Medio Ambiente, se puede atravesar la reserva en coche y salir por Artenara.
Sin embargo, el mal estado de la pista forestal en ciertos tramos, hacen que este itinerario sea todo una aventura y se limite solo a vehiculos todoterreno.
Frente a la caseta del guarda hay una pequeña explanada donde pueden dejarse los coches e iniciar la ruta a pié, traspasando la cadena e internándonos en el pinar.
La primera parte de la circular es por pista; en llaneo inicial, se sigue su curso dirección Altavista, cuya estribación es bien visible desde aqui.



Por la banda contraria, se puede observar distintas panorámicas de la Cuenca del Risco, Faneque y Tamadaba en las alturas.
Aparece un desvio a la derecha; no se debe tomar, pues sube a la Montaña de Tirma (aunque si tienen ocasión de subir háganlo.. verán que vistas de todo el And
én Verde desde su punto más alto), debiéndose continuar por la via principal.
Todas las laderas y lomos que rodean la finca aparecen cubiertos de un pinar joven, delatado por el poco grosor del tronco de los árboles, pero que inundan las áridas lomas de un verde resplandeciente.


Tras 20 minutos de andadura, se nos presenta una clara bifurcación; hay que tener mucha precaución, pues si hay algo que abunda en el interior de la finca son las constantes bifurcaciones y trifurcaciones de pistas forestales, que se irradian en todas direcciones.
En este caso, tomamos la pista de la derecha, dejándo la de la izquierda, que sigue en ligero
ascenso hacia el norte, para el regreso.

La pista enfila hacia una pequeña vivienda, en la zona concodia como La Piedra del Agua, al pie mismo de la Montaña de La Cueva del Humo, que sobresale hacia el este.
Viene ahora un llamativo sendero de colores, debido a la formación azulejos, que a modo de andén ancho, bordea la montaña; hay tramos naranjas, violetas, verdes, azulados, amarillos, rojos, púrpuras, etc.. que le dan al camino una imagen bellisima.



Sin embargo, paralelo a este camino, existe un andén que también bordea la montaña, hasta cierto punto, a unos 25 metros de alto sobre la senda principal.
El senderillo es estrecho y obviamente aéreo, pero para los que les guste variar las rutas e ir por lugares más inaccesibles, se los recomiendo.






El inicio de este andén viene en la zona alta de la vivienda, junto a unos bancales y que rápidamente cobra altura por el laderón de la montaña.
Como referencia puede seguirse una tuberia de hormigón abandonada que atraviesa el monte y llega a San Nicolás, por la vertiente opuesta.
Hay tramos muy estrechitos, los cuales habrá que sortear rozándo casi el escarpe con nuestra espalda, pero la visión desde aqui de la cresteria del Andén Verde, de la Montaña de Tirma
y del profundo Barranco del Salado a nuestros pies es increible.

Al oeste, una vista inusual del Valle de La Aldea, con los Riscos de Las Gambuesillas (Riscos de La Orchilla), La Marciega, El Roque y la playa de fondo.
El andén está limitado por un escarpe vertical de la ladera de la montaña, poniendole fin.
Ahora, deberán bajar por garrapateo hacia la senda principal colorida, que aparece a unos 15 metros por debajo de este punto.

La falda oeste de Cueva del Humo tiene una belleza insuperable; además de las franjas de colores que la fisuran en la horizontal, multitud de cuevas de todos los tamaños y formas posibles, nos dán la bienvenida por este tramo. Algunas situadas a muchisima altura, pero con una configuración tan bonita y llamativamente curiosa, que parecen haber sido creadas a voluntad propia.

Siguiendo el curso natural del camino, empezaremos a dar la gran vuelta a la montaña, por la vertiente hacia La Aldea, pasando de sus laderas ensombrecidas y húmedas del oeste, a las áridas soleadas del sur, pasando cerca de la Cruz del Siglo, de posición estratégica dominando todo el gran valle.

A nuestros pies, bajan rampas muy suaves hacia el cauce bajo del Barranco de La Aldea, donde visualizaremos grandes peñascos caidos de las alturas que contrastan entre la llanura.
Justo frente a nosotros, una panorámica excelente del Cedro, Picacho de La Cruz, Amurgar y Los Picachos, en la estribación norte del Macizo de Guguy.
Al este, la Punta del Viso, que pone fin al Macizo de Inagua.

El sendero desciende en pequeñas revueltas hasta llegar a una edificación donde finaliza la vuelta por la montaña; antes, se habrá dividido y el que continua por el repecho de La Cueva del Humo, sin descender, no tiene salida.


En la edificación se conecta con el Camino Real que viene de Altavista y Artenara, bifurcándose en dos: el que sigue bajando lleva hacia La Aldea, al Barrio de Castañeta, por lo que si se toma, habrá que dejar coches también en este punto; el que comienza su ascenso, a través de una angosta cañada multicolorida con la formación azulejos, se dirige al Morro de Las Tocinas, el excelente mirador de todo San Nicolás y que ya se describió en la ruta de Altavista.

Esta degollada magnífica tiene vistas hacia la zona de Tifaracal y Altavista a la vez y hacia toda la extensión del valle aldeano.

Tomamos el senderito que se dirige al norte, hacia los Llanos del Tarajalillo, una planicie rocosa cerrada al oeste por grandes riscales (Meseta del Carreño).
Tras 30 minutos aproximados de tránsito por ellos y vislumbrando siempre la zona de Tifaracal al este, llegamos a una pista de tierra que se bifurca rápidamente tras varias curvas de
ascenso; este Tifaracal, oeste Tirma.
Más adelante aparecerá un desvio central; es el que viene de Altavista y en este caso no se cogerá.

Tomando la via de la izquierda, hacia el oeste, iniciaremos el regreso hacia la Finca de Tirma, pasando ante constantes desvios que se nos aparecerán. Siempre han de tomarse los de la izquierda, pues el resto enlaza con las zonas altas de la reserva y con El Risco de Agaete.
Viene a terminar en la pista general que tomamos al comienzo de la circular, en la primera bifurcación que se nos presentaba. Lógicamente ahora se tomará el desvio de la derecha, si
no queremos comenzar nuevamente el circuito..

Finalizamos la bonita caminata en la entrada de la finca.

Si tienen oportunidad de visitar las cuevas de la Montaña Cueva del Humo y su camino de colores, no la desaprovechen, es muy espectacular.

Tifaracal o Tifaracás
En La Aldea también se le llama Chofaracal, es un área de la zona alta de San Nicolás que
comprende desde el pequeño caserio que lleva su mismo nombre y en dirección suroeste sigue el cauce natural del escarpado Barranco de Tifaracal hasta unirse al de La Aldea.

Es una zona muy árida y abrupta, poco visitada (más bien por cazadores y los pocos que pasan
temporadas en las casas), protegida por las toscas laderas y crestas del oeste de la Montaña de Altavista.

Puede decirse que Tifaracal forma parte del limite del Macizo de Tamadaba - Altavista por el oeste, pues una vez se cruza el barranco y se pasa el de La Aldea, se conecta ya con la estribación baja del Macizo de Inagua.

La Montaña de Tifaracal se levanta unos 800 metros de altitud junto al Gran Barranco de La Aldea, por debajo de las presas del Parralillo y Siberio y frente a la banda oeste de la Mesa del Junquillo.A sus pies queda la Presa del Caidero de La Niña y la escarpada cresta divisoria que separa el Barranco de La Aldea del Valle de Pino Gordo.
Es un magnífico mirador natural, como todas las montañas de esa vertiente, hacia toda la cuenca baja de Tejeda - La Aldea y sus principales relieves, barrancos y tributarios. Asi, desde su cima que posee varios niveles de altura (separadas entre si por crestas rocosas que unen esta montaña con las laderas bajas de Altavista) es fácilmente ver el Nublo en la distancia (con buena panorámica aparece "sobrepuesto" sobre la Mesa del Junquillo) y el Bentayga elevado sobre sus imponentes riscos.

Las mesas de Acusa, más al norte y la del Junquillo (justo frente a la cima de Tifaracal). El Macizo de Inagua, las montañas de Las Monjas, Morro del Conejo y Roque Astrado. Siguiendo esta linea, hacia el oeste, llegamos a la Montaña de Pino Gordo.

Una parte del Valle de La Aldea, el Macizo de Guguy y la Punta del Viso. El dique de contención del embalse del Parralillo y las presas de Siberio y Caidero de La Niña. Los barrancos de La Aldea, al centro y Vigaroé y Las Garabateras al suroeste y el de Tifaracal al oeste.

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KILÓMETROS: 8 Aprox.

DURACIÓN: 4-5 H.
ESTADO DEL SENDERO: Regular (Hay varios tramos de garrapateo)

RESISTENCIA PARA INICIADOS: Media
RESISTENCIA PARA PRINCIPIANTES: Muy Alta
TIPO DE RUTA: Ida y Vuelta por el mismo camino
DIFICULTAD: Media

TRAMOS AÉREOS: Si
COMIENZO Y FINALIZACIÓN: Presa del Caidero de La Niña, en la carrtera que
une Artenara con La Aldea.
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Tras pasar la Barraca de Pepe, en la carretera que sube de San Nicolás en dirección Teje
da, se llega a los restos de las edificaciones que se usaron en la construcción de la Presa del Caidero de La Niña, que queda por debajo.

A pocos metros hay una torreta eléctrica en un pequeño ensanche de la carretera. Justo en la loma del frente, está la escalonada desembocadura en la presa del Bco. de Las Garabateras quebaja de Inagua.En este lugar puede dejarse el coche.

Caminando en dirección Tejeda, a unos 7 metros de donde se deja el coche y a nuestra izquierda aparece una antigua pista forestal, en bastante desuso, que sube zigzagüeante la enorme ladera que cae desde las zonas más altas.

Durante su ascenso, podremos ver distintas panorámicas del Macizo de Inagua y de La Aldea. En 25-30 minutos se llega a una degollada que dá hacia el profundo Barranco de Tifaracal,
rodeado de un gran circo de espectaculares escarpes que lo bordean y lo cierran por su cabecera.

Si se sigue el camino de la izquierda se baja a La Aldea por un camino en buen estado; si se excoge la derecha, la pista muere para convertirse en una senda estrecha que bordea las arriscadas lomas que le sirven de ladera al barranco.

Hay un tramo algo delicado del sendero que se ha desplomado y habrá que pasar con cuidado, pues las caidas hacia el vacio son bastante considerables.

Tras rebasar este punto conflictivo, el sendero nos conduce a la parte baja de un barranquillo tributario al de Tifaracal, donde lo cruza y continúa rumbo a las zonas altas. Sin embargo, para subir a la cima de la Montaña de Tifaracal, se ha de garrapatear por los diversos caideros existentes en el cauce que presenta este barranquillo y no cruzarlo hasta la otra vertiente,
pues de tomar esta variante no se llegaria a la cima.

Los caideros son de varias alturas (máx. 2-3 metros) y verticalidades, pero ofrece poca
resistencia si se está habituado a caminar por este tipo de terrenos.

Si no se quiere trepar por ellos, se ha de subir el empinado lomo que le sirve de ladera, de terreno tosco bastante resbaladizo y de inclinación acusada en su tramo más bajo, para suavizarse a medida que se asciende.


Si el barranquillo lleva agua, se verán llenas algunas de las pocetas o pilancones que se encuentran en su cauce.
Se han de pasar 3 mini diques de contención enrejados que sirven para retener el agua que
baja por el barranco hasta llegar a una vasta zona de bancales de cultivo abandonados y cubierta de vegetación.

Se pasa y llegamos a la zona de garrapateo por la tosca, tipica de estas zonas.
Sin tregua, hacemos el último ascenso de trepada fácil hasta culminar en la cumbre de la Montaña de Tifaracal; ante nosotros queda ahora el centro y oeste de Gran Canaria a nuestros pies.


Las caidas hacia la banda del Barranco de La Aldea son altamente espectaculares y vertiginosas. Pero este es solo uno de los "niveles inferiores" de la montaña, pues si se sigue en dirección noroeste, a través de afiladas crestas rocosas de tosca porosa, que van dejando la vertiente del Bco. de La Aldea a la derecha y el de Tifaracal junto a sus tributarios a la izquierda, se llega a las zonas más altas y comunica con el camino que se dirige a las Casas de Tifaracal, recorriendo la cabecera de este barranco.

Hay ciertos tramos en los que las crestas se estrechan mucho y quedan afiladas y algo aéreas, ofreciendo impactantes perspectivas a los lechos de ambos barrancos, a unos 600 metros por debajo. Sin embargo con cuidado se pueden pasar sin problemas y seguir hacia un prominente espolón cuya base está cubierta de cuevas de todos los tamaños, algunas de ellas situadas a suficiente altura como para no poder ser visitadas.

El sendero sube esta formación rocosa y gira definitivamente a la derecha hasta internarse en las zonas altas de Tifaracal. A partir de este punto, la Cuenca de Tejeda dejará de verse.
Para bordear la cabecera del barranco y traspasarlo de un lado a otro, hay que cruzar una fisura que parte en dos un gigantesco peñasco.

A partir de aqui, el camino se dirige sin pérdida al Caserio de Tifaracal. Puede enlazarse con varias rutas alternativas, las que bajan de Altavista y Tirma y las que suben de La Aldea por el Morro de Las Tocinas, por el antiguo Camino Real que vá a Artenara.

Debido a ello existen varias circulares.
Para los más osados, decir que hay una senda tortuosa muy poco frecuentada y poco conocida que vá hacia Altavista, pero por su base, (no por el canal del Bentayga), atravesando un lateral del Bco. de La Aldea por riscos muy cortados y verticales y llegando a una impresionante barranquera vertical que literalmente parte en dos la Montaña de Altavista.

Puede ascenderse por ella, siempre y cuando se tenga experiencia en este tipo de ascensos algo delicados y muy exigentes.
Esto, sin duda, reservado a senderistas con mucha experiencia o Saltadores del Garrote.
Caminatas por Gran Canaria / Wikipedia

6 comentarios:

Que bueno Samuel, me había despistado y no daba con tu Blog, ahora sí.
Lo añado a favoritos.Muchos Saludos

Este blog es dificil de dar con el, tengo dos y este lo tengo en un segundo plano.
Saludos

tamadaba, gran gran lugar, grandes recuerdos, gran canaria!! saludos

hola no conocia tu blog, me parece estupendo tu trabajo, un saludo

Que buen relato.. ¿es tuyo?

¿Es tuyo el texto que escribes?

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