En el municipio de Artenara se encuentra un lugar de una gran belleza, no solo por lo impresionante de sus acantilados, si, no por que es un lugar bastante apartado casi desconocido para muchos de los gran canarios. Ese lugar se hace llamar Punta las Arenas, a este singular lugar se puede llegar desde Agaete, por la carretera que va a la Aldea, las vistas son bastante impresionantes, y merece mucho la pena desplazarse a Punta las Arenas.
Para bajar hay que empezar justo desde el cartel Andén Verde, pero a pie ya que es imposible bajar en coche. Desde la carretera se puede ver la casa a la cual le dicen de Job, que está vacía desde los ochenta, es utilizada en ocaciones por pastores, o por algunos que bajan y vuelven a subir y hacen una parada para echarse el pizco y jugar a las cartas.
La bajada no es muy dura, y se puede ver una gran variedad de flora, que resulta raro verla entre la arena del sitio, si uno no está acostumbrado a ver este tipo de paisajes. Lo más llamativo son los riscos formados totalmente de arena, incluso el pasar de estar caminando por piedras y encontrarnos la arena, es una gran sensación.
Otra de las cosas que impresiona es llegar a la costa y mirar hacia atrás y ver el risco que se acaba de recorrer. Ya en la costa puedes encontrar una gran variedad de formas en la arena, muchos se suelen divertir como niños correteando de un lado a otro y retratando se en este sitio tan particular.
Lo más duro es la vuelta, por eso es mejor no dejarse pillar por la noche, aunque puedes llevar tu tienda de campaña y hacer noche allí, pero es recomendable no ir solo, siempre es mejor ir acompañado con bastante gente.
Sin lugar a dudas Punta las Arenas es un paraíso por descubrir, en el cual hace falta mucho tiempo para explorar todo lo que hay ya que el espíritu de aventura crece con cada rincón que se descubre, sobre todo cuando sale la vena niños y muchos suben a pequeñas montañas de arena para lanzarse rodando por ellas.
La bajada no es muy dura, y se puede ver una gran variedad de flora, que resulta raro verla entre la arena del sitio, si uno no está acostumbrado a ver este tipo de paisajes. Lo más llamativo son los riscos formados totalmente de arena, incluso el pasar de estar caminando por piedras y encontrarnos la arena, es una gran sensación.
Otra de las cosas que impresiona es llegar a la costa y mirar hacia atrás y ver el risco que se acaba de recorrer. Ya en la costa puedes encontrar una gran variedad de formas en la arena, muchos se suelen divertir como niños correteando de un lado a otro y retratando se en este sitio tan particular.
Lo más duro es la vuelta, por eso es mejor no dejarse pillar por la noche, aunque puedes llevar tu tienda de campaña y hacer noche allí, pero es recomendable no ir solo, siempre es mejor ir acompañado con bastante gente.
Sin lugar a dudas Punta las Arenas es un paraíso por descubrir, en el cual hace falta mucho tiempo para explorar todo lo que hay ya que el espíritu de aventura crece con cada rincón que se descubre, sobre todo cuando sale la vena niños y muchos suben a pequeñas montañas de arena para lanzarse rodando por ellas.














